jueves, 12 de junio de 2008

¡Dejémonos de sermones!


Hoy estoy enfadado, con o sin razón pero me hallo en este estado “cabreril” que hasta he empezado a soñar con la comparsa. Y la razón… esa Santa María que tanto me duele y la jodida pereza, vergüenza u olvido de un jodido pueblo adormilado en el sofá de la familia, de las vacaciones, del estío o de la jodida vergüenza.

Me encuentro que en Cruz de Guía, famoso portal cofrade ubetense (“cofrade”: por esto si nos damos golpecitos en el pecho) se ha abierto un hilo (el enésimo ya) que hila las posibles maneras de protestar de nuevo por la olvidada Santa María, por esos veinticinco años que va a cumplir en soledad, y me enfado cuando todos proponen (incluso me incluyo en esto) miles de maneras para realizar esta anhelada protesta. Pero siempre surge el pasotismo, o mejor dicho, el hablar por hablar: el dar una opinión y con eso quedarse tan pancho, como dando ha entender que ya ha luchado todo lo que tenía que luchar. Ahora que me lo pongan todo en bandeja y si ese día no tengo nada mejor que hacer (echarme una caña con los amigos, la visita de unos amigos, un partido de fútbol con los amigos, o un simple paseo con el coche por Santa María para ver los cuatro tontos que han bajado a protestar por ella) me pasaré por allí para hacer acto de presencia. Y estoy enfadado por eso, porque no somos un pueblo que luche por lo suyo, porque nos hemos arrellanado en la fanfarronería del Patrimonio de la Humanidad cuando Humanidad significa ser humano, y ser humano significa ser ciudadano, y ser ciudadano representa la lucha por el Patrimonio de esa ciudad y por los problemas que la atañen. Estoy triste, y enfadado, porque aquí solo se protesta cuando nuestros gobernantes lo proponen.

Estoy enfadado porque además se buscan fechas que no tienen nada que ver con la historia de Santa María (no del nombramiento de Úbeda como Patrimonio de la Humanidad) y se le intentan buscar los tres pies al gato cuando es mucho más “romántico” (como lo somos aquí en Úbeda) y más “metafórico” (a veces llamado “malafollá”) encaramarse un 18 de Julio a la portada de esa Santa María que tanto me duele y recordar así los veinticinco años que cumplirá en el exilio de una Junta, de un Ayuntamiento y, por qué no decirlo, de un pueblo (el que solo ha organizado una “tamborilá” en su recuerdo). Voy a dar mi brazo a torcer (aunque el día 18 bajaré hasta allí para velar por su olvido) y me uniré a la fuerza que parece surgir, pero si esto no llega a buen fin, que será lo más probable, allí estaré, como un romántico, como un loco, como un incomprendido, como un bohemio amando a esa desconocida tan ajada y malherida. Dándole la luz que no ha visto en estos veinticinco años.

Y estoy enfadado porque ¿tan difícil es poner una fecha con su hora?

Viernes 18 de Julio a las 22:00h, frente a la Puerta de la Adoración.

2 comentarios:

Alberto Román dijo...

Siempre he pensado que cualquier iniciativa reivindicativa pro-Santa María fracasará porque, en realidad, al 99 por ciento de los ubetenses no nos duele. Y a eso hay que unirle que cualquier propuesta será siempre achacada a un colectivo (cofrade, político, etc) que tendrá sus detractores y no representará a la totalidad de la población.

Yo no soy partidario de protestas, ni movimientos de masas simbólicos, ni recogidas de firmas. Me va más la acción. ¿Qué falta dinero?, pongámoslo. ¿Que falta mano de obra?, pongámosla. ¿Que falta voluntad política?, votemos a otros.

A todos nos interesa que se abra. A unos por lo sentimental. A otros por diversos temas de índole religiosa. A otros por ofrecer algo al turismo.... pero el movimiento se demuestra andando.

En fin. Sobre esto hay para escribir libros y libros.

Saludos.

P.D.: se haga lo que se haga, estaría bien hablar con gente de la prensa para buscar algo, lo más llamativo posible (mediáticamente hablando) si lo que se persigue es repercusión. Aunque esto da un titular para un día y al siguiente se ha olvidado. Por ello sigo apostando por pasar a la acción.

Medina dijo...

Por eso estoy enfadado porque huelo el pasotismo y a hipocresía.

Un saludo, Petos.